Cierre de gobierno en EE.UU. amenaza el comercio exterior con México
- Redacción

- 23 oct 2025
- 2 Min. de lectura

El cierre parcial del gobierno de Estados Unidos, que entró en su tercera semana desde el 1 de octubre de 2025, representa una amenaza creciente para el comercio exterior, particularmente con México, su principal socio comercial.
Este episodio se convierte en la segunda parálisis más larga en la historia estadounidense, con más de 600,000 empleados federales enviados a casa sin salario, y al menos 250,000 ya sin su primer cheque, un número que podría superar los dos millones si persiste.
A diferencia de cierres previos, como el de 2018-2019, la actual administración pone en duda los pagos retroactivos, intensificando el impacto social y operativo.
Estados Unidos maneja diariamente 16,000 millones de dólares en importaciones y exportaciones de bienes, con México representando más del 15%, seguido de Canadá (13%) y China (casi 8%), según la Oficina del Censo.
El cierre genera riesgos de interrupciones en puertos, aeropuertos y centros de distribución, con retrasos en cargamentos de productos farmacéuticos, agrícolas o perecederos que requieren inspecciones de la FDA.
Durante el cierre anterior, los tiempos de espera en puertos como Los Ángeles aumentaron un 20%, y actualmente, UPS Supply Chain reporta congestión en aeropuertos por escasez de controladores aéreos. Además, los reembolsos están suspendidos por el Departamento del Tesoro, afectando a importadores, aunque el Departamento de Comercio otorga prórrogas automáticas de 10 días.
Económicamente, Oxford Economics estima una pérdida semanal de 0.1 a 0.2 puntos porcentuales en el PIB estadounidense, equivalente a 7,600 a 15,200 millones de dólares. En manufactura, las horas extra alcanzaron su pico desde 2023, señalando límites operativos.
Políticamente, el cierre surge de la falta de aprobación presupuestaria en el Congreso, con incertidumbre mayor que en episodios pasados. Agencias como la CBP mantienen el 90% de operaciones, pero la Comisión de Comercio Internacional ha pospuesto audiencias, y la Oficina de Control de Activos Extranjeros solo procesa solicitudes prioritarias.
Para México, las implicaciones son directas: alteraciones en cadenas de suministro bajo el T-MEC podrían causar ausentismo laboral y congestiones fronterizas, impactando sectores automotriz y agrícola. Aunque programas del T-MEC con fondos plurianuales continúan, los retrasos normativos complican el cumplimiento bilateral.
Expertos recomiendan planes de contingencia para empresas, monitoreando agencias clave. Este escenario resalta la interdependencia económica, donde un cierre prolongado podría erosionar la fluidez comercial, afectando inversiones y estabilidad regional. En contexto global, subraya vulnerabilidades en economías integradas, promoviendo diálogos para mitigar riesgos futuros.
Fuentes:








Comentarios