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Mejora en perforación impulsará producción de petróleo en Golfo de México

El incremento en la producción de crudo en aguas profundas podría elevar los ingresos fiscales de México, apoyando la soberanía energética y la cooperación bilateral con Estados Unidos en recursos compartidos.
El incremento en la producción de crudo en aguas profundas podría elevar los ingresos fiscales de México, apoyando la soberanía energética y la cooperación bilateral con Estados Unidos en recursos compartidos.

En un contexto de creciente demanda global de hidrocarburos, la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) ha proyectado un aumento significativo en la producción de petróleo en el Golfo de México para 2025, alcanzando los 1.89 millones de barriles diarios, lo que representa un incremento de 100,000 barriles respecto al año anterior.

 

Esta mejora se debe a avances en técnicas de perforación en aguas profundas, que ahora constituyen el 94% de la producción total en la región. El Golfo de México, área compartida entre México y Estados Unidos, se posiciona como una zona estratégica para la extracción de recursos energéticos, con implicaciones positivas para la economía mexicana.

 

El reporte destaca la evolución de la producción desde 1990, con un enfoque creciente en aguas profundas que ha compensado el declive en áreas someras. Datos indican que la producción de crudo ha crecido de 0.5 a 2 millones de barriles diarios entre 1990 y 2023, mientras que el gas natural alcanzó picos de 15 mil millones de pies cúbicos por día.

 

Para México, esto abre oportunidades en asociaciones conjuntas y transferencia de tecnología, alineadas con las políticas de la presidenta Claudia Sheinbaum para fortalecer Pemex y promover la transición energética.

 

Las implicaciones incluyen un impulso a los ingresos por exportaciones, con precios del petróleo estables en torno a los 80 dólares por barril, generando potenciales miles de millones en divisas.

 

Esto podría financiar inversiones en energías renovables, reduciendo la dependencia de importaciones y mejorando la balanza comercial. Expertos de Enverus subrayan que las operaciones en ultra aguas profundas contribuirán sustancialmente, con proyecciones de crecimiento sostenido hasta 2026.

 

La administración Trump ha enfatizado la exploración offshore como parte de su agenda energética, beneficiando indirectamente a México mediante acuerdos bilaterales. Esto fomenta la colaboración en seguridad ambiental y mitigación de riesgos como derrames.

 

En datos específicos, la producción en aguas someras ha disminuido, pero las profundas compensan, representando el 80% del gas natural extraído. Esta tendencia resalta la necesidad de inversiones en innovación para mantener la competitividad regional, contribuyendo a la estabilidad energética en Norteamérica.

 

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