top of page

México reinicia el fracking como paso crítico para la producción energética futura

El reinicio del fracking podría impulsar la producción de petróleo y gas no convencional, pero México debe mitigar impactos ambientales para alinearse con metas de transición energética.
El reinicio del fracking podría impulsar la producción de petróleo y gas no convencional, pero México debe mitigar impactos ambientales para alinearse con metas de transición energética.

Pemex, la empresa estatal de petróleo de México, ha anunciado el reinicio de operaciones de fracking en campos no convencionales, marcando un hito en la estrategia energética del gobierno de Claudia Sheinbaum.


Esta decisión, revelada en un informe de la Secretaría de Energía, busca revertir la declinación en la producción de hidrocarburos, que ha caído un 10% anual desde 2020. El fracking, técnica de fracturación hidráulica para extraer gas y petróleo de formaciones rocosas, fue suspendido en 2019 bajo López Obrador por preocupaciones ambientales, pero ahora se presenta como "paso inicial crítico" para la soberanía energética.


Datos de Pemex indican que México posee reservas probadas de 7 mil millones de barriles equivalentes en shale, principalmente en la Cuenca de Burgos, comparable a las de Eagle Ford en Texas.

 

El contexto político incluye presiones de EE.UU. para aumentar la producción conjunta, dada la interdependencia: México importa el 70% de su gas natural de EE.UU., mientras exporta crudo.


Sheinbaum, en su mañanera, enfatizó regulaciones estrictas para minimizar contaminaciones de agua y sismos inducidos, integrando el fracking al Plan México con énfasis en tecnologías limpias. Expertos de Rystad Energy proyectan que podría agregar 500 mil barriles diarios para 2030, atrayendo inversiones por 20 mil millones de dólares, pero organizaciones como Greenpeace advierten de riesgos climáticos, ya que el metano liberado acelera el calentamiento global.

 

Implicaciones para México son duales: económicamente, fortalece Pemex, endeudada con 100 mil millones de dólares, y reduce importaciones, estabilizando precios internos. Políticamente, alinea con la reforma de 2024 que prioriza el control estatal, limitando privados al 46% del mercado eléctrico, pero invita joint ventures con CFE.


En el ámbito bilateral, Trump ha elogiado la medida como "colaboración energética", potencialmente evitando tarifas sobre crudo mexicano. Sin embargo, opositores del PRI critican la contradicción con la agenda verde de Sheinbaum, quien promete 22 GW de renovables.


El reinicio incluye pilots en Tamaulipas y Nuevo León, con monitoreo ambiental. Analistas del Instituto de las Américas ven esto como oportunidad para nearshoring, pero urgen transparencia para evitar conflictos sociales. En resumen, el fracking representa un equilibrio precario entre autonomía fósil y transición sostenible, clave para el futuro energético de México en un mundo volátil.


Fuentes:


Comentarios


bottom of page