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OCDE eleva pronóstico de crecimiento económico para México en 2025, impulsado por nearshoring y estabilidad macroeconómica

El ajuste al alza fortalece la confianza inversionista en México, atrayendo más capital extranjero y mitigando riesgos de recesión regional. 
El ajuste al alza fortalece la confianza inversionista en México, atrayendo más capital extranjero y mitigando riesgos de recesión regional. 

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) anunció este miércoles un ajuste al alza en su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana, elevando la proyección para 2025 del 1% al 1.08%, seguido de un 1.5% en 2026, en línea con la revisión previa del Fondo Monetario Internacional (FMI).

 

Este optimismo se basa en la robustez del nearshoring, donde México ha capturado el 24% del mercado de importaciones estadounidenses perdido por China entre 2018 y 2024, según datos de la Secretaría de Economía (SE).

 

En el contexto de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), programada para 2026, esta noticia llega en un momento clave, ya que el gobierno de Claudia Sheinbaum ha iniciado consultas públicas estatales para recopilar insumos sobre el acuerdo comercial, con énfasis en sectores como automotriz y manufactura. 

 

Datos relevantes del informe de la OCDE destacan que el PIB mexicano creció un 2.1% en el primer semestre de 2025, impulsado por exportaciones que representan el 40% del PIB y remesas récord de 65 mil millones de dólares anuales, principalmente de migrantes en EE.UU.

 

Sin embargo, persisten desafíos: la inflación se mantiene en 4.2%, por encima del objetivo del Banco de México (Banxico), y el déficit fiscal podría alcanzar el 3.5% del PIB si no se controlan los subsidios energéticos. Las implicaciones para México son positivas pero condicionadas: el nearshoring ha generado 150 mil empleos en maquiladoras fronterizas, pero la amenaza de aranceles del 25% propuestos por la administración Trump podría erosionar hasta 1.2 puntos porcentuales del crecimiento, según analistas de Banorte. 

 

En EE.UU., donde el 80% de las exportaciones mexicanas se dirigen, la Reserva Federal (Fed) recortó tasas en 25 puntos base la semana pasada, facilitando flujos de inversión transfronterizos.

 

Para Sheinbaum, esto representa una ventana para diversificar cadenas de suministro hacia Asia y Europa, reduciendo la dependencia del 70% del comercio con Norteamérica. Expertos como el economista Jonathan Heath advierten que "sin reformas fiscales, el boom del nearshoring podría ser efímero", mientras que encuestas de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) muestran que el 65% de las empresas espera expansión en 2026.

 

Este pronóstico no solo alivia presiones electorales internas, sino que posiciona a México como hub logístico en un mundo post-pandemia, aunque la volatilidad cambiaria (peso en 19.5 por dólar) exige vigilancia. A largo plazo, podría catalizar inversiones en energías renovables, alineadas con metas de carbono neutralidad para 2050, beneficiando a ambos países en la transición verde.

 

El impacto en empleo juvenil, con tasas de desempleo en 3.8%, subraya la necesidad de capacitación técnica, un pilar de la política industrial de la 4T. En resumen, este ajuste valida la estrategia de soberanía económica, pero demanda acción coordinada para blindar ganancias ante incertidumbres globales.

 

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