Exportaciones récord de gas natural de EE.UU. a México
- Redacción

- 21 oct 2025
- 2 Min. de lectura

En un hito para la integración energética regional, las exportaciones de gas natural por ducto desde Estados Unidos a México alcanzaron un promedio de 7.5 mil millones de pies cúbicos por día (bcfd) en mayo de 2025, el nivel mensual más alto registrado, según datos de la Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA).
Este volumen representa un incremento significativo en el flujo comercial de energía, impulsado por la creciente demanda mexicana en el sector eléctrico, donde el consumo total de gas natural pasó de 7.7 bcfd en 2019 a 8.6 bcfd en 2024. Las exportaciones anuales promedio de 2024 se situaron en 6.4 bcfd, un 25% más que en 2019, marcando el nivel anual más alto desde que se iniciaron los registros en 1975.
El contexto de este crecimiento se remonta a la expansión de la infraestructura de ductos en ambos lados de la frontera, con cuatro corredores principales: Sur de Texas, Oeste de Texas, Arizona y California, que tienen una capacidad combinada de aproximadamente 14.8 bcfd.
En 2024, las exportaciones desde el Oeste y Sur de Texas representaron el 91% del total, con una tasa de utilización del 43%. La puesta en marcha de ductos conectores adicionales en el centro y suroeste de México en años recientes ha facilitado este aumento, aunque persisten limitaciones como la capacidad de almacenamiento de gas en México y restricciones en la red de ductos interna.
Datos relevantes destacan que el auge en las exportaciones coincide con el desarrollo de proyectos clave, como el ducto Energía Mayakán, que expandirá la infraestructura de gas natural en la Península de Yucatán para 2025. Estas dinámicas subrayan la interdependencia energética entre los dos países, donde México depende en gran medida de las importaciones estadounidenses para satisfacer su demanda creciente en generación eléctrica.
Las implicaciones son amplias para México, ya que este suministro estable contribuye a la seguridad energética, permitiendo una transición más fluida hacia fuentes diversificadas y apoyando el crecimiento industrial. Económicamente, fortalece el comercio bilateral bajo marcos como el T-MEC, generando ingresos para productores estadounidenses y reduciendo costos para consumidores mexicanos al estabilizar precios.
Para Estados Unidos, representa una oportunidad para exportar excedentes de producción, promoviendo empleos en el sector de extracción y transporte. Expertos proyectan que, de mantenerse el ritmo, las exportaciones podrían superar los 8 bcfd en los próximos años, siempre que se resuelvan cuellos de botella en infraestructura.
Este desarrollo también alinea con políticas de ambos gobiernos para fomentar la cooperación energética, contribuyendo a la estabilidad regional y al desarrollo sostenible. En resumen, este récord no solo refleja el dinamismo del mercado energético norteamericano, sino que establece bases para futuras colaboraciones que beneficien a millones de usuarios en ambos lados de la frontera.
Fuentes:








Comentarios