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México enfrenta crisis de soberanía energética por dependencia de gas natural estadounidense

Amenaza la autonomía energética de México al depender en un 70% de importaciones de gas de EE.UU., aumentando vulnerabilidad a precios volátiles y posibles interrupciones en suministro que podrían causar apagones masivos.
Amenaza la autonomía energética de México al depender en un 70% de importaciones de gas de EE.UU., aumentando vulnerabilidad a precios volátiles y posibles interrupciones en suministro que podrían causar apagones masivos.

Expertos y analistas han alertado sobre la creciente dependencia de México en el gas natural importado de Estados Unidos, que compromete la soberanía energética del país y expone a riesgos económicos y de suministro. Según un artículo de opinión en Milenio, México consume diariamente más de 8 mil millones de pies cúbicos de gas, de los cuales el 70% proviene de Texas y Nuevo México a través de ductos transfronterizos.


Esta situación se agravó durante el sexenio anterior debido a políticas que priorizaron importaciones sobre producción nacional, dejando a Pemex con capacidad limitada para explotar yacimientos locales.


La presidenta Claudia Sheinbaum ha reconocido el problema, pero insiste en que la apuesta por el gas como puente a renovables es estratégica, pese a críticas de ambientalistas por el auge del fracking.

 

El contexto incluye la volatilidad global de precios, con el gas Henry Hub subiendo un 15% en el último mes debido a demandas de LNG en Asia y Europa. Datos de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) indican que México importó 5.5 mil millones de pies cúbicos diarios en 2024, costando más de 10 mil millones de dólares, un incremento del 20% anual.


Esta dependencia ha causado incidentes como el apagón de febrero 2021 por tormentas en Texas, afectando a 4.8 millones de usuarios. Implicaciones para México son críticas: un corte en suministro podría paralizar el 60% de la generación eléctrica, según el CENACE, impactando industrias manufactureras que representan el 30% del PIB. Además, frena la transición verde, con solo el 25% de energía de fuentes renovables, lejos de metas internacionales.

 

Analistas como Ramses Pech argumentan que sin inversión en exploración nacional, estimada en 15 mil millones de dólares para 2030, México seguirá atado a EE.UU., exacerbando desequilibrios comerciales.


Políticamente, opositores del PRI culpan a Morena por no diversificar, mientras el gobierno planea expandir ductos con Texas. A corto plazo, precios altos podrían elevar tarifas eléctricas en un 10%, afectando hogares vulnerables; a largo plazo, urge políticas como subsidios a renovables y acuerdos con Canadá para gas.


Expertos del IPN destacan que el fracking en México, con reservas de 545 billones de pies cúbicos en Burgos, podría reducir dependencia, pero enfrenta oposición por impactos ambientales como contaminación de agua.


Sheinbaum afirmó: "Buscamos equilibrio entre seguridad energética y sostenibilidad". Esta crisis subraya la necesidad de una estrategia integral para recuperar soberanía, integrando renovables y exploración local para un futuro resiliente.


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