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México y Estados Unidos acuerdan intercambio de divisas por 20 mil millones de dólares

Este acuerdo proporciona liquidez adicional a México, fortaleciendo su reserva de divisas y apoyando la estabilidad económica en un contexto de volatilidad global.
Este acuerdo proporciona liquidez adicional a México, fortaleciendo su reserva de divisas y apoyando la estabilidad económica en un contexto de volatilidad global.

En un paso significativo para la cooperación financiera bilateral, los bancos centrales de México y Estados Unidos anunciaron hoy un acuerdo de intercambio de divisas por un monto de hasta 20 mil millones de dólares.

 

Esta medida, conocida como línea de swap, permite a México acceder a dólares estadounidenses en caso de necesidad, a cambio de pesos mexicanos, con el objetivo de mantener la estabilidad en los mercados financieros.

 

El anuncio se produce en un momento en que la economía global enfrenta presiones por fluctuaciones en tasas de interés y tensiones comerciales, y representa una extensión de acuerdos previos establecidos durante periodos de crisis, como la pandemia de COVID-19.

 

El contexto de este acuerdo se enmarca en la larga historia de colaboración entre el Banco de México (Banxico) y la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), que han implementado mecanismos similares desde 2008 para mitigar riesgos sistémicos.

 

Datos relevantes indican que México mantiene reservas internacionales por encima de los 200 mil millones de dólares, según reportes de Banxico, lo que posiciona al país como uno de los más sólidos en América Latina.

 

En 2024, el intercambio comercial entre ambos países superó los 800 mil millones de dólares, destacando la interdependencia económica. Este nuevo acuerdo, con una vigencia inicial de un año y renovable, podría activarse en escenarios de estrés financiero, como variaciones abruptas en el tipo de cambio, que actualmente se sitúa alrededor de 18.50 pesos por dólar.

 

Las implicaciones para México son positivas, ya que refuerzan la confianza de inversionistas internacionales y ayudan a controlar la inflación, que se mantiene en torno al 4% anual. Expertos en economía destacan que esta herramienta podría reducir la volatilidad del peso en un 15-20%, basado en experiencias pasadas, facilitando el financiamiento para importaciones clave como maquinaria y tecnología.

 

Además, fortalece la relación con Estados Unidos bajo la administración del presidente Donald Trump, quien ha enfatizado la estabilidad regional. Para el sector privado mexicano, esto implica mayor predictibilidad en operaciones transfronterizas, potenciando exportaciones en industrias como la automotriz y agropecuaria.

 

En el ámbito regional, el acuerdo podría servir de modelo para otros países latinoamericanos, promoviendo una mayor integración financiera. Autoridades de ambos lados han subrayado que esta iniciativa no implica deuda adicional, sino un mecanismo de apoyo mutuo.

 

En resumen, este pacto no solo asegura liquidez inmediata, sino que contribuye a un crecimiento económico sostenido, estimado en 2% para 2025 por instituciones como el FMI, beneficiando a millones de mexicanos a través de una economía más resiliente.

 

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