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Sheinbaum pide "consideración" a EE.UU. ante nuevos aranceles a vehículos pesados

La solicitud de la presidenta busca mitigar el impacto en la industria automotriz nacional, que exporta miles de camiones a EE.UU. anualmente, preservando empleos y el equilibrio comercial bilateral valorado en más de 800 mil millones de dólares.
La solicitud de la presidenta busca mitigar el impacto en la industria automotriz nacional, que exporta miles de camiones a EE.UU. anualmente, preservando empleos y el equilibrio comercial bilateral valorado en más de 800 mil millones de dólares.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo hizo un llamado este martes a la "consideración" por parte de Estados Unidos en la aplicación de nuevos aranceles a vehículos pesados exportados desde México, en el marco de una conferencia de prensa donde resaltó la importancia de un comercio justo y equilibrado entre ambos países.

 

Esta declaración surge en respuesta a anuncios recientes del gobierno de Donald Trump sobre tarifas adicionales del 25% a importaciones de camiones y maquinaria pesada, medidas destinadas a proteger la industria manufacturera estadounidense, pero que podrían afectar directamente a la cadena de suministro integrada en Norteamérica bajo el T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá).

 

El contexto comercial es robusto: México es el principal socio de EE.UU. en el sector automotriz, con exportaciones de vehículos y partes que superaron los 100 mil millones de dólares en 2024, según datos de la Secretaría de Economía. Los vehículos pesados, como camiones de carga, representan un flujo clave de 15 mil unidades anuales hacia el mercado estadounidense, generado en plantas en estados como Nuevo León y Guanajuato, donde operan empresas como Daimler y Navistar.

 

Estos aranceles, si se implementan sin excepciones, podrían elevar costos en un 20-30%, traduciéndose en pérdidas estimadas de 2 mil millones de dólares para la industria mexicana y el riesgo de 50,000 empleos directos, de acuerdo con análisis de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA). Sheinbaum subrayó que México ha cumplido rigurosamente con las reglas de origen del T-MEC, invirtiendo en tecnología y mano de obra calificada para mantener la competitividad regional. 

 

Las implicaciones son multifacéticas: un impacto negativo podría desacelerar el crecimiento económico mexicano, proyectado en 2.5% para 2025 por el Banco de México, y tensionar las relaciones bilaterales en un momento de fortalecimiento diplomático.

 

Sin embargo, la presidenta expresó optimismo en que el diálogo con la administración Trump, basado en intereses mutuos, lleve a exenciones o negociaciones que preserven el flujo comercial. Esto se alinea con la estrategia de diversificación exportadora de México, que incluye acuerdos con la Unión Europea y Asia, pero enfatiza la prioridad del mercado norteamericano.

 

Expertos destacan que esta petición no es confrontacional, sino un llamado a la reciprocidad, recordando cómo México ha absorbido shocks externos en el pasado, como la pandemia. En última instancia, la respuesta de EE.UU. definirá el tono de la cooperación económica en los próximos meses, beneficiando a consumidores y productores en ambos lados de la frontera.

 

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