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México y Estados Unidos fortalecen cooperación en energías renovables bajo el T-MEC

La alianza bilateral impulsa proyectos solares y eólicos en la frontera, generando empleo y atrayendo inversión conjunta para una transición energética sostenible. 
La alianza bilateral impulsa proyectos solares y eólicos en la frontera, generando empleo y atrayendo inversión conjunta para una transición energética sostenible. 

En un avance significativo para la integración energética norteamericana, los gobiernos de México y Estados Unidos han anunciado una serie de iniciativas conjuntas para expandir la capacidad de energías renovables en la región fronteriza, alineadas con los compromisos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

 

Esta colaboración, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente Donald Trump, incluye la firma de memorandos de entendimiento para el desarrollo de parques solares en Baja California y Texas, con una inversión inicial estimada en 5 mil millones de dólares.

 

Datos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) indican que México ha incrementado su capacidad renovable en un 25% desde 2024, alcanzando 28 gigavatios (GW) instalados, de los cuales el 40% provienen de fuentes solares y eólicas.

 

En el lado estadounidense, el Departamento de Energía (DOE) reporta que la región fronteriza podría generar hasta 10 GW adicionales para 2030, beneficiando a comunidades binacionales con energía limpia y asequible.

 

Esta iniciativa se enmarca en la revisión del T-MEC programada para 2026, donde ambos países priorizan capítulos ambientales para fomentar cadenas de suministro verdes, como la producción de paneles solares en maquiladoras mexicanas que exportan a EE.UU. 

  

Las implicaciones para México son profundas: se proyecta la creación de 15 mil empleos directos en el sector, especialmente en estados como Sonora y Chihuahua, impulsando el desarrollo regional y reduciendo emisiones de CO2 en un 12% anual. Sheinbaum enfatizó en su conferencia matutina que "la energía renovable es el futuro compartido de Norteamérica, uniendo esfuerzos para el bienestar de nuestras familias".

 

Trump, por su parte, ha elogiado la participación mexicana como "un modelo de asociación estratégica". Expertos del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) coinciden en que esta cooperación mitiga riesgos climáticos, como sequías que afectan la generación hidroeléctrica, y fortalece la seguridad energética bilateral.

 

Además, fondos del DOE se destinarán a capacitar a 5 mil técnicos mexicanos en tecnologías avanzadas, promoviendo transferencia de conocimiento. Organismos como la Agencia Internacional de Energía (AIE) han revisado al alza las proyecciones para la región, estimando un ahorro de 2 mil millones de dólares en importaciones de combustibles fósiles para 2027.

 

En resumen, esta alianza no solo acelera la transición verde, sino que posiciona a México como líder en energías limpias en América Latina, fomentando prosperidad inclusiva y sostenibilidad a largo plazo.


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